Por : Ing. Manuel Luque Casanave
Profesor-Investigador de la Facultad de Ingeniería Mecánica, Universidad
Nacional de Ingeniería, Lima, Perú
La Unión Soviética se disolvió en 1991 siendo presidente Mijail Gorbachov y las
repúblicas que la conformaban se volvieron independientes, entre ellas Ucrania. La
historia de Ucrania está muy vinculada a la ocupación, a la subyugación y a conflictos
territoriales frecuentes con sus vecinos, haremos una revisión de su historia para
entender mejor el contexto en que hoy nos encontramos.
Ucrania fue cuna de civilizaciones, allí comenzó la domesticación del caballo, la
invención de la rueda y el trabajo con metales. En el siglo V a.C. una gran migración
terminó formando tribus eslavas, las que convergieron en un estado medieval de la Rus
de Kiev en el año 882 en la llanura de Europa del Este. Hubo una invasión de la Rus de
Kiev por parte de la Horda de Oro, el Estado se desintegró y fragmentó en diversos
feudos en tierras occidentales de la Rus, la que tomó el nombre de Rutenia, hoy Ucrania.
Para proteger a Rutenia de las incursiones tártaras en el sur, se formó un bastión militar
ruteno, los cosacos combatieron y mantuvieron a raya las tropas tártaras de la
mancomunidad lituana-polaca. Los rutenos (hoy ucranianos), bajo ocupación lituanopolaca querían establecer un Estado independiente. Bogdán Jmelnitskyi en 1648
apoyado por la población ucraniana y por los cosacos se revelaron ante Polonia
reclamando el reconocimiento de un Estado independiente, la rebelión fue exitosa se
estableció el Hetmanato cosaco teniendo su centro de administración a Sich de
Zaporizha.
La nación ucraniana disfrutó de autonomía por un corto tiempo, el Hetmanato se
encontraba entre tres espadas y la pared; los tártaros de Crimea desde el sur; los
polacos desde el oeste y los moscovitas desde el este. El Hetmanato ante la incapacidad
de defenderse ante 3 potencias, opta por firmar un tratado de vasallaje con el zaráto
moscovita y así fue perdiendo su autonomía hasta que los moscovitas (hoy rusos)
anexaron completamente su territorio en 1764 y Ucrania pasó a ser ocupada y dividida
entre Polonia y Rusia.
La cultura ucraniana fue desarrollándose de forma diferente en las zonas ocupadas por
el imperio ruso y por el reino polaco, diferencia cultural que se aprecia hasta hoy. La
región occidental de Ucrania mantuvo un carácter nacionalista, mientras el corazón de
Ucrania y el este fueron rusificados (lo que hoy son las regiones separatistas de Donetsk
y Lugansk). A pesar de la rusificación e intentos de asimilación de la población
ucraniana, la República Popular Ucraniana declaró su independencia de Rusia en 1917
y la Republica Popular Ucraniana Occidental declaró su independencia de Austria y
Polonia en 1918; dando inicio la guerra de independencia de Ucrania.
La Unión Soviética entre 1921 y 1929 implementó políticas y estrategias para ganar la
confianza de la población escéptica hacia el comunismo de sus estados miembros, en
el caso de Ucrania se llamó a este período ucranización, pero tras la llamada Gran
ruptura declarada por Stalin todo cambió, se intensificó la rusificación de
Ucrania prohibiéndose el idioma ucraniano en las escuelas, la destrucción de
monumentos y documentos históricos, se produjo la muerte de entre 4 y 12 millones de
ucranianos durante la hambruna del Holodomor de 1932-1933.
Cuando estuvimos en Polonia en el 2017 visitamos el campo de exterminio nazi de
Treblinka, cercano a la frontera con Bielorusia y Ucrania. Nos enteramos que en la
Segunda Guerra Mundial, miles de ucranianos fueron utilizados por los nazis como
trabajadores esclavos para hacer múltiples funciones, entre ellas las de enterradores de
millones de cadáveres de judíos, gitanos, romaníes y tártaros de once nacionalidades,
luego que los sacaban de las cámaras de gas.
Luego de 70 años de rusificación e intentos de independencia, Ucrania se convirtió
nuevamente en una república independiente en 1991. Desde entonces sigue luchando
por su independencia y por una democracia libre, como en la Revolución Naranja (2004-
2005) y en el Euromaidán del 2013 (Revolución de la Dignidad).
El 16 marzo 2014 se celebra un referéndum en Crimea en el que -en medio de
acusaciones de fraude- vence la anexión a Rusia por más del 97% de los votos. Dos
días después, Putin firma la incorporación de la península ucraniana a su territorio, que
la comunidad internacional no reconoce.
Actualmente (2022) vemos que nuevamente ucrania se encuentra en la encrucijada y
entre dos espadas, antes entre Polonia y Rusia, hoy entre la OTAN y Rusia.
El 21 febrero 2022 Putin firma el reconocimiento de las regiones prorrusas ucranianas
de Donetsk y Lugansk y ordena el envío de tropas rusas a la zona, cuestionando la
soberanía de Ucrania, considerándolo un país ficticio, consecuencia de frecuentes
costurones históricos y diplomáticos.
El 24 de febrero Putin anunció por TV “tomé la decisión de realizar una operación militar
especial” (sic), con referencia a la invasión de Ucrania. En ese momento se iniciaron los
ataques a Ucrania por el frente sur desde Crimea, desde el este a través de Donetsk,
desde el norte por la zona de exclusión de Chernóbil cercana a la frontera con Bielorusia.
Parece que la estrategia de Putin es hacer una ofensiva envolvente para sitiar y tomar
Kiev, la capital de Ucrania, previo ablandamiento con ataque aéreo y misiles a bases
militares, aeródromos, centrales de energía y puentes claves sobre el estratégico río
Dniéper.
Algo que ayuda a evaluar la actitud de Rusia frente a Ucrania es que el problema se
debe tanto al autoritarismo de Vladimir Putin (ex agente KGB) como a los excesos de la
OTAN que desea incorporar a Ucrania a dicho tratado. El expansionismo de la OTAN
no es bien visto por Rusia, por el riesgo a la seguridad nacional y la experiencia histórica
de haber sido invadidos desde occidente tanto por Napoleón como por Hitler.
Ucrania es apetecible después de Rusia es el segundo país más extenso de la zona,
rico en recursos naturales, abundancia de hierro, carbón, manganeso, gas natural,
petróleo, grandes acerías, enormes reservas de uranio, de titanio, productor de acero,
fabricante destacado de equipos militares, tanques, lanzacohetes.
El conflicto genera un problema geo energético, los gasoductos ucranianos transportan
el 70% del gas natural que Rusia exporta a Europa, si el gas ruso deja de fluir por
Ucrania, ello le significaría una pérdida de centenares de millones de euros anuales en
derechos de tránsito. Asimismo, su destrucción en una guerra dejaría a parte de Europa
sin calefacción en plena estación invernal, Europa depende en gran medida del gas
ruso, más del 40% de su consumo.
Complementariamente, desde el 2012 el gasoducto Nord Stream 1 transporta gas ruso
a Europa -vía Alemania- a través dl lecho del mar Báltico. Un segundo gasoducto Nord
Stream 2 paralelo al anterior en el Báltico -controlado por Gazprom, empresa estatal
rusa- se terminó de implementar en el 2021, sin embargo a raíz de las decisiones de
Europa de cortar relaciones con Rusia, se ha suspendido la certificación para su
operación, éste conecta la costa de San Petesburgo con Lubmin en la costa alemana
en una trayectoria de 1200 km bajo el Báltico.
Putin no quiere a la OTAN en sus narices ni en sus fronteras y con sus enemigos potenciales allí. Putin como experimentado estratega (espía de la KGB hasta 1991), sabe que si Ucrania se pliega a la OTAN, occidente tendría a Moscú ya no a 1600 km sino a 400 km, por decir casi a tiro de piedra, vulnerable así a ataques cercanos.
En el transcurso de las conversaciones de la reunificación alemana, Gorbachov recibió
promesas de occidente de que la OTAN no se expandiría hacia el este, pero nunca se
documentó aquellas promesas verbales y la OTAN se expandió.
Boris Yeltsin ocupado en crisis internas luego del colapso de la Unión Soviética en 1991,
le prestó poca atención a las incorporaciones de Polonia, Hungría y República Checa a
la OTAN en 1999.
Putin tomó la presidencia de Rusia en 1999 como presidente interino tras la renuncia de
Yeltsin, luego de cuatro meses fue elegido para su primer mandato como presidente de
Rusia y ha sido más duro con la OTAN.
Posteriormente se han ido incorporando más países a la OTAN con la adhesión de siete
países de Europa central y oriental como Bulgaria, Estonia, Letonia, Lituania, Rumania, Eslovaquia y Eslovenia.
Los nuevos miembros más recientes, Albania y Croacia, se unieron en el 2009, antes
de la cumbre de Estrasburgo-Kehl de 2009 y en el 2017 Bosnia y Herzegovina, Georgia y Macedonia. Estas incorporaciones tuvieron el rechazo de
Rusia.
Putin es el mandatario con más años en el Kremlin desde el líder soviético Stalin, que
murió en 1953. Tiene el respaldo casi unánime de la población y para su pueblo ha
rescatado a Rusia, se dice que no tiene la debilidad de Yeltsin ni la diplomacia de
Gorbachov, es más duro.
Una controvertida votación nacional sobre reformas constitucionales en abril este año le
ha dado la oportunidad de permanecer en el poder más allá de su actual cuarto mandato,
que finaliza en 2024. Putin, de 69 años, podría incluso permanecer en el Kremlin hasta 2036.
Putin no desea que Rusia quede aislada en Asia y en el 2014 incorporó a la península de Crimea, anexándola como República de Crimea bajo la soberanía rusa. Aseguró el control sobre la base naval de su flota en el Mar Negro situada en el estratégico puerto de Sebastopol.
La cuenca del mar Negro tiene una importancia estratégicamente vital para Rusia, su
hegemonía la ha luchado desde siglos, desencadenando por su posesión en la Guerra
de Crimea (1853-1856), que la perdió, viéndose obligada a firmar el Tratado de París.
No quiere perder el control de las rutas de los oleoductos, de las líneas de transferencia de energía Asia-Europa, el acceso al mar Mediterráneo vía el estrecho del Bósforo y de Dardanelos para su flota naval, desea fortalecer presencia de sus bases militares en la zona.
Hay un aspecto de seguridad regional y de control del comercio, lo que hace del mar Negro una región estratégica para Rusia, el mismo argumento de seguridad nacional esgrimido hoy por Rusia para invadir Ucrania.
El objetivo principal de OTAN -desde su fundación- ha sido evitar el expansionismo de
Rusia y el objetivo de Rusia el de frenar el expansionismo de la OTAN.
Putin tiene el respaldo total de la población rusa, por su determinación de restaurar el
status de Rusia como potencia, en sus años de gobierno le ha devuelto a su país su rol
de actor estratégico en el planeta y quiere que el mundo lo reconozca así.
Por otro lado si Ucrania fuera miembro de la OTAN y Rusia la atacara, ello obligaría a
todos los miembros a defenderla en conjunto, en la situación actual cada Estado
miembro decide como da su apoyo individualmente.
En 1994, Rusia, Estados Unidos y Gran Bretaña se comprometieron a respetar la
soberanía de Ucrania. En el 2014 con la anexión de la península ucraniana de Crimea,
a Rusia, occidente argumenta que Rusia violó el acuerdo.
Este trasfondo geopolítico es muy crítico por la posición de no ceder ambos ni la OTAN
ni Rusia. Algunos líderes mundiales como Macron y organismos internacionales han
intercediendo en vano para lograr una solución pacífica al conflicto en el Donbass.
Hoy tras años de tensión entre Kiev y las hoy República Popular de Donetsk y la República Popular de Lugansk, la invasión de Rusia a Ucrania ha sido el desenlace de una guerra no avisada y no deseada, nuevamente los intereses geopolíticos de hegemonía de occidente y de oriente ponen al planeta en vilo, en la operación militar de mayor envergadura desde la Segunda Guerra Mundial.
Oremos para que la luz del Creador ilumine las mentes de los líderes mundiales, no
debemos, no queremos y no merecemos una Tercera Guerra Mundial
