Minería, tecnología y logística elevan la demanda por perfiles que combinan experiencia técnica y capacidades digitales
  • El Estudio Panorama del Mercado Laboral 2026 de ManpowerGroup Perú identifica una creciente competencia por profesionales capaces de integrar conocimiento operativo, tecnología, análisis de datos y visión de negocio.

La automatización, el uso intensivo de datos y la búsqueda de mayor productividad están modificando los perfiles que necesitan las principales industrias del país. La brecha ya no responde únicamente a la cantidad de profesionales disponibles, sino a la dificultad para encontrar talento que combine experiencia técnica, capacidades digitales y conocimiento del negocio.

En Minería y Energía, la escasez alcanza tanto a funciones tradicionales —operadores, mantenimiento, planta y seguridad— como a nuevas capacidades vinculadas con automatización, analítica de datos, ciberseguridad industrial e inteligencia artificial. Esta brecha también afecta a contratistas y empresas vinculadas a la actividad minera.

El avance de la minería inteligente incrementará la demanda por perfiles híbridos entre ingeniería y tecnología, capaces de aplicar sensores, datos y modelos predictivos al mantenimiento, la productividad y la seguridad. Sin embargo, la experiencia operativa continúa siendo un requisito determinante, lo que limita la incorporación de profesionales procedentes de otras industrias.

“En sectores intensivos en operación, la tecnología por sí sola no es suficiente. Las empresas necesitan profesionales capaces de entender los procesos productivos y, sobre esa base, incorporar automatización, datos y nuevas herramientas que contribuyan a mejorar la eficiencia, la productividad y la seguridad”, afirmó Natalie Sablich, directora de Administración y Finanzas de ManpowerGroup Perú.

En el sector tecnológico, las empresas demandan profesionales especializados en inteligencia artificial, Big Data, cloud computing, ciberseguridad, desarrollo Full Stack y automatización. A estas capacidades se suma la necesidad de traducir los requerimientos del negocio en soluciones escalables y liderar proyectos digitales con impacto directo en los resultados.

La competencia por estos perfiles supera el mercado nacional. Los modelos híbridos y remotos amplían las oportunidades laborales para los profesionales peruanos, mientras que los ciclos de innovación cada vez más rápidos exigen actualización permanente y una mayor especialización técnica.

Una transformación similar ocurre en Industrial y Logística, donde la automatización de plantas y centros de distribución, el crecimiento del comercio electrónico y las mayores exigencias de trazabilidad están elevando la demanda de técnicos especializados y supervisores. El sector también enfrenta escasez de talento técnico intermedio en determinadas regiones y requiere esquemas flexibles para responder a estacionalidades y picos de operación.

Asimismo, el crecimiento de la última milla y la digitalización de la cadena de abastecimiento están aumentando la necesidad de perfiles con capacidades analíticas, tecnológicas y comerciales. La demanda podría superar la oferta disponible, especialmente en posiciones vinculadas con planificación, inventarios, trazabilidad y mejora de procesos.

La tendencia también alcanza a otras industrias. Banca busca profesionales que integren conocimiento financiero, análisis de datos y herramientas digitales; Facilities requiere talento técnico-operativo capaz de gestionar infraestructura, automatización y plataformas de monitoreo; y Retail demanda perfiles que combinen ejecución comercial, comercio electrónico y analítica del consumidor.

“Estamos viendo una transformación transversal del mercado laboral. Independientemente del sector, ganan relevancia los perfiles que pueden conectar su especialidad con herramientas digitales y una comprensión más amplia del negocio. Para las empresas, esto implica revisar no solo cómo atraen talento, sino también cómo desarrollan nuevas capacidades dentro de sus propios equipos”, explicó Natalie Sablich.

Frente a una oferta limitada, las empresas deberán complementar la contratación externa con programas de capacitación, especialización y movilidad interna. El talento que combina operación, tecnología y visión de negocio no siempre está disponible en el mercado: en muchos casos debe desarrollarse dentro de la propia organización, mediante formación continua y exposición a proyectos críticos.