Identificar a tiempo los síntomas de un infarto reduce hasta en un 50% el riesgo de mortalidad
  • Las enfermedades cardiovasculares cobran 2 millones de vidas al año en las Américas. Expertos señalan que la educación del paciente para reconocer las señales de alerta y el acceso a tecnologías de diagnóstico de alta precisión marcan la diferencia entre la vida y la muerte.

Las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de muerte en la región de las Américas, cobrando la vida de aproximadamente 2 millones de personas cada año según datos oficiales de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Dentro de este panorama, el infarto agudo de miocardio se posiciona como una de las emergencias médicas más críticas, con una alarmante particularidad estadística: más de la mitad de las muertes ocurren antes de que el paciente logre llegar a un centro hospitalario. Esta realidad pone en evidencia que el mayor enemigo ante un evento cardíaco es el tiempo perdido por la incertidumbre.

Cuando una arteria coronaria se obstruye, cada minuto que pasa sin atención médica representa la pérdida irreversible de tejido cardíaco. Por esta razón, la educación ciudadana sobre cómo identificar un infarto y la disponibilidad de tecnologías médicas avanzadas en las salas de urgencias salvan vidas diariamente.

Guía rápida: ¿Cómo identificar un infarto y pasar de la sospecha a la certeza?

Para reaccionar con rapidez, es fundamental entender que los síntomas de un infarto pueden manifestarse de forma distinta en cada persona, pero existen señales de alerta clave:

  • Dolor o presión en el pecho: Es el síntoma más común; se describe como una opresión intensa en el centro del pecho que puede durar varios minutos o ir y venir.
  • Irradiación del malestar: El dolor o la pesadez a menudo se extiende hacia el brazo izquierdo, el cuello, la mandíbula, la espalda o incluso el estómago.
  • Dificultad para respirar: Puede presentarse acompañada o no del dolor de pecho, manifestándose como una falta de aire repentina.
  • Síntomas atípicos (frecuentes en mujeres y diabéticos): Mareos, náuseas, sudoración fría inexplicable, fatiga extrema o dolor punzante en la parte alta del abdomen que suele confundirse con un problema digestivo.

Ante la presencia de cualquiera de estas señales de alerta de forma persistente, la recomendación médica es contundente; no esperar a que el dolor disminuya. Se debe acudir de inmediato al centro de salud más cercano.

De acuerdo con Pedro Alvarado, Gerente de Producto de Angiografía de Siemens Healthineers, «En el cuidado del paciente crítico, el tiempo es músculo cardíaco. Nuestro propósito con el desarrollo de la tecnología médica actual no es solo ofrecer herramientas de alta precisión en los hospitales, sino optimizar los flujos de atención de urgencias para que los médicos puedan confirmar o descartar un infarto en cuestión de minutos. En Siemens Healthineers seguimos evolucionando nuestras soluciones para imágenes de angiografía, incorporando tecnologías basadas en inteligencia artificial que apoyan la calidad de imagen y ayudan a los especialistas a contar con información más precisa durante el diagnóstico y tratamiento de enfermedades cardiovasculares»

Una vez el paciente ingresa a la institución, la integración de laboratorios automatizados y sistemas de imágenes diagnósticas de alta resolución permiten a los equipos médicos activar los protocolos de intervención como la angiografía coronaria y angioplastia guiados por imágenes de alta precisión, los cuales permiten localizar la obstrucción y restablecer el flujo sanguíneo de forma rápida y segura. La disponibilidad de salas de hemodinamia equipadas con tecnología angiográfica avanzada es un factor determinante para mejorar los desenlaces clínicos y reducir la mortalidad asociada a eventos cardiovasculares agudos.

En el abordaje del infarto, el conocimiento es la primera línea de defensa. Una sociedad informada que sabe reconocer los síntomas, combinada con un sistema de salud equipado con tecnología de vanguardia, constituye la fórmula más efectiva para cambiar las estadísticas y garantizar un cuidado del paciente con desenlaces clínicos exitosos.