Desafíos en materia de agua en el Perú

Por Lillian Carrillo Meza, profesora de la carrera de Ingeniería en Gestión Ambiental de la Universidad ESAN.

Como lo han demostrado los hechos, a medida que pasan los años, la gestión del agua presenta mayores demandas a partir de las cuales, pueden generarse conflictos o, por el contrario, la oportunidad para sumar esfuerzos en torno a su mejor aprovechamiento y conservación. Una ordenada regulación sobre la gestión del agua, en cantidad y calidad, contribuye a su preservación. 

Por ejemplo, podemos señalar que la Unión Europea cuenta con regulaciones sobre recursos hídricos transfronterizos, especialmente sobre la calidad del agua, que articulan los esfuerzos regionales y locales, dentro de sus fronteras. En el 2012, se publicó el Plan para salvaguardar los recursos hídricos de Europa, como una estrategia a largo plazo con la que se pretende garantizar la disponibilidad de una cantidad suficiente de agua de calidad para todos los usos legítimos mediante una mejor aplicación de la actual política de aguas de la Unión. Con ello se logra que los Estados miembros fijen objetivos de contabilidad y eficiencia hídrica, así como que la Unión desarrolle normas comunes para la reutilización del agua. 

En el caso de la cuenca del río Amazonas que comprende ocho países y se extiende por aproximadamente 7.5 millones km², se cuenta con tratados y organizaciones internacionales, como el Tratado de Cooperación Amazónica (TCA) y la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA), con todo, cada país miembro es soberano en la regulación que gestiona los recursos hídricos en su territorio.

Así, en el Perú, en el marco de la Iniciativa de Gobernanza del Agua de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), se publicó el  libro “Gobernanza del agua en el Perú”, el mismo que ha servido de guía para que nuestro país venga impulsando el “Diálogo de Políticas sobre Gobernanza del Agua en el Perú”, cuyas actividades incluyen la elaboración de un informe país con un diagnóstico detallado acerca de la situación y los desafíos clave en la gestión del agua en el territorio. Sin embargo, la ausencia de una legislación eficaz en materia de recursos hídricos, nos lleva a pensar que nuestras dificultades son mayores y generan con ello más importantes desafíos a la región.

Asimismo, contamos con las recomendaciones del Consejo de la OCDE sobre el Agua, que señala que los países adherentes deben prevenir, reducir y gestionar la contaminación, procedente de todas sus fuentes (puntuales y difusas) y que presten atención a los contaminantes que comienzan a ser un problema, combinando instrumentos reguladores, voluntarios y económicos que ofrezcan incentivos permanentes a los contaminadores para reducir y controlar sus emisiones.

Por tanto, esa es la gran tarea que tiene el Perú, buscar el fortalecimiento y mejora de las legislaciones nacionales a fin de contar con regulaciones adecuadas que nos permitan proyectar el uso racional del agua en los años futuros.

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