Más de 96 madres destacan en trabajos no convencionales en la Línea 1 del Metro de Lima
  • La historia de estas madres trabajadoras es un testimonio de la fuerza y determinación de las mujeres peruanas.

Más de 96 madres que forman parte del 40 % de mujeres que trabajan en la operación de Línea 1 del Metro de Lima, destacan por su labor en un sector tradicionalmente no convencional para mujeres. Desempeñan tareas como conductoras de trenes, operadoras de control de tráfico, personal de mantenimiento, Super Intendentes y Gerentes, son un ejemplo de empoderamiento femenino y resiliencia.

Su trabajo diario no solo les permite mantener a sus familias, sino que también inspira a otras mujeres a perseguir sus sueños y romper estereotipos de género. En un entorno donde la presencia masculina ha sido predominante, estas madres han demostrado su valía y capacidad para realizar trabajos que antes se consideraban exclusivos para hombres. Además, su resiliencia para mantener un equilibrio entre su rol de madres y perseguir sus metas profesionales es un ejemplo de fortaleza para todos los trabajadores.

«Las madres trabajadoras de la Línea 1 del Metro de Lima son un orgullo para nuestra empresa y para todo el país», afirmó Sandra Alencastre, gerente de Relaciones Institucionales de la Línea 1 del Metro de Lima. «Su dedicación, esfuerzo por el balance de roles y responsabilidades, son un ejemplo a seguir para todas las mujeres que buscan abrirse camino en un mundo laboral cada vez más competitivo».

En Línea 1 son conscientes de la importancia de apoyar y fomentar la autonomía y empoderamiento femenino en el Perú, por ello, a través de su programa «Mujeres que Avanzan»:  una estrategia corporativa alineada al ODS 5 y enmarcada en la diversidad e inclusión para contribuir a la reducción de la brecha de género que aún existe en el sector de transporte, se busca fomentar la participación de mujeres en puestos no tradicionales (40%) en el sector y empoderar social y económicamente a la mujer de su entorno, pasajeros y ciudadanas en general.

La historia de estas madres trabajadoras es un testimonio de la fuerza y determinación de las mujeres peruanas. Ellas son un símbolo de esperanza para las futuras generaciones, demostrando que, con esfuerzo y perseverancia, es posible asumir cualquier reto y alcanzar metas.