- Solo el 58% de jóvenes no se siente identificado con la política, según estudios de CPI.
- Esta brecha entre ciudadanía y representación impacta directamente en la calidad de las decisiones electorales, especialmente en procesos subnacionales donde el acceso a información suele ser más limitado.
El próximo 4 de octubre de 2026, más de 26 millones de peruanos acudirán a las urnas en las Elecciones Regionales y Municipales, un proceso clave para definir a las autoridades que liderarán gobiernos regionales y locales durante el periodo 2027-2030. En esta jornada se elegirán gobernadores, vicegobernadores y consejeros regionales, así como alcaldes y regidores provinciales y distritales en todo el país.
En este escenario, el voto joven se perfila como un factor decisivo. Según cifras oficiales, los menores de 30 años representan más del 26% del padrón electoral, consolidándose como un bloque capaz de inclinar resultados. A ello se suma que más de 2.5 millones de jóvenes participaron por primera vez en los últimos comicios, evidenciando una renovación significativa del electorado peruano.
Para Juan Manuel Ostoja, Presidente de Cade Universitario 2026 este contexto representa una oportunidad y, a la vez, una responsabilidad: «Hoy más que nunca, los jóvenes tienen en sus manos la posibilidad de incidir en el rumbo del país. Un voto informado y consciente es clave para fortalecer nuestra democracia y elegir autoridades con capacidad de gestión e integridad».
Sin embargo, este potencial contrasta con una preocupante realidad: el 58% de jóvenes no se siente identificado con la política, según estudios de CPI. Esta brecha entre ciudadanía y representación impacta directamente en la calidad de las decisiones electorales, especialmente en procesos subnacionales donde el acceso a información suele ser más limitado.
En regiones como el Callao, donde encuestas recientes muestran escenarios altamente competitivos, la decisión de cada elector —y en particular de los jóvenes— puede inclinar la balanza. Más allá de elegir autoridades, estos comicios definirán políticas públicas en ámbitos clave como seguridad ciudadana, transporte, desarrollo urbano y generación de empleo.
Especialistas coinciden en que el desafío no es solo participar, sino hacerlo de manera informada. Analizar propuestas, revisar hojas de vida y evaluar la trayectoria de los candidatos son pasos esenciales para un voto responsable. En ese sentido, herramientas como la plataforma Voto Informado del JNE cumplen un rol fundamental al facilitar el acceso a información confiable.
En línea con los principios de GenerAcción CADE, el reto es claro: que los jóvenes asuman un rol protagónico en la democracia, no solo como votantes, sino como ciudadanos activos, críticos e informados. Las elecciones del 4 de octubre no solo representan una jornada electoral, sino una oportunidad para transformar la preocupación en acción y construir mejores gobiernos desde lo local.
Fortalecer la conciencia cívica juvenil es, hoy más que nunca, una tarea urgente. Promover espacios de formación, debate y acceso a información de calidad será clave para cerrar la brecha entre representación y ciudadanía, y avanzar hacia una democracia más sólida y participativa.
